La desalación por ósmosis inversa y la energía fotovoltaica constituyen un matrimonio sostenible. La unión de estos dos ha sido probada en los confines más desérticos del planeta para llevar agua potable en donde sólo cuentan con agua de mar o pozos salobres. No obstante el éxito de la solución; la relación siempre se ha visto empañada por costos energéticos …

